LA FILOSOFÍA POLÍTICA DE LA CIUDAD
Ideas, formas y espacios de lo urbano

Programa Estatal de fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia (FFI2016-78014-P)

A- MONOGRAFÍAS:

1) Francisco Colom - Ángel Rivero (eds.): El espacio político. Aproximaciones al giro espacial desde la teoría política. Barcelona: Anthropos, 2015. ISBN: 978-84-16421-13-8. Colección: Pensamiento Crítico / Pensamiento Utópico (Serie Argumentos de la Política), n.º 218

Este libro se hace eco del papel del espacio en la teorización política. El denominado giro espacial se inscribe en la pluralidad de giros epistémicos (lingüístico, estético, icónico) que eclosionó en las ciencias humanas tras el desmoronamiento del estructuralismo. Esta nueva perspectiva no asume ya el tiempo y la cronología como dimensiones prioritarias en el análisis de la política, sino que concede una especial consideración a su constitución topológica, esto es, al lugar de las relaciones políticas como ámbito normativamente constituido. El espacio, en la medida en que opera pre-constitutivamente sobre la política, se convierte así en objeto primordial de estudio y permite abordar con una nueva mirada algunos de los problemas clásicos de la filosofía política. Esta perspectiva nos revela asimismo las dimensiones normativas imbricadas en las formas históricas de territorialidad, abriendo el camino para una hermenéutica de los principios territoriales de justicia, sus criterios jurisdiccionales y los referentes de identidad de sus principales actores. Los textos recogidos en este volumen ponen, en definitiva, al alcance del lector una visión introductoria, pero suficientemente amplia, de las claves espaciales del pensamiento político occidental y su plasmación en distintas representaciones culturales e ideológicas.

Tabla de contenidos

Introducción

2) Francisco Colom González (ed.) Forma y política de lo urbano. La ciudad como espacio, idea y representación. Bogotá, Grupo Planeta Colombia (Sello Crítica) - Universidad Nacional de Colombia, 2016; 349 pgs. ISBN: 978-958-42-5428-3

Este libro aborda el estudio de la ciudad concebida simultáneamente como una comunidad humana, como un espacio para la interacción social y como un entorno material construido por sus moradores a lo largo de generaciones. Pero las ciudades son también receptáculo y portadoras de significados articulados mediante las relaciones sociales. En este último sentido, las ciudades se nos muestran como espacios normativamente mediados, como una concreción de los valores e intereses que han contribuido a configurar su imagen, real o figurada, en el tiempo. Algunas ciudades fueron asociadas con ideales que han quedado reflejados en su diseño y estructura convirtiéndolas en auténticos archivos de la memoria, lo que nos permiten leerlas como un texto. Para leer una ciudad necesitamos conocer su historia, su organización social y económica, su trama urbana y patrimonio arquitectónico, así como los relatos que narran cómo la ciudad ha llegado a ser lo que es y cómo ha sido vista por sus coetáneos. A través de una serie de ensayos referidos al ámbito mediterráneo e iberoamericano, este volumen propone explorar la morfopolítica de la ciudad, esto es, los nexos reconocibles entre las normas, las imágenes y las formas de lo urbano. En la primera parte se ofrece una amplia perspectiva de los regímenes políticos de lo urbano en distintos contextos históricos, desde la Roma antigua y el mundo islámico hasta la Europa renacentista y la América colonial y post-colonial. La segunda parte del libro aborda en cambio la relación entre determinadas manifestaciones estéticas de lo urbano y los imaginarios sociales reconocibles a través de ellas.

Tabla de contenidos - Introducción

 

B- ARTÍCULOS Y CAPÍTULOS DE LIBRO:

El texto de Max Weber que ha llegado hasta nuestros días con el título de La ciudad es un manuscrito póstumo e incompleto editado por su viuda, Marianne Weber. Las circunstancias que rodearon el descubrimiento del manuscrito, los cambiantes subtítulos añadidos al mismo,  así como la articulación interna del texto, han llevado a que se haya perdido buena parte de su sentido original. Pese a que podemos observar el surgimiento de ciudades en distintas zonas geográficas y momentos históricos, el proceso occidental de urbanización ofrecía para Weber características extraordinarias. Con él se dio la génesis histórica de unas formas específicas de socialización política y el surgimiento de una clase urbana autónoma con intereses económicos diferenciados. Dada la importancia de las ciudades en la colonización de la América española y en el posterior desarrollo histórico de ésta, la teoría urbana de Weber posee un potencial que ha sido escasamente aprovechado. La colonización de América forma parte de la dinámica de expansión occidental por el globo. La proliferación de ciudades en la América española proyectó sobre el Nuevo Mundo un proceso de consolidación urbana cuyas condiciones sociales, políticas y culturales habían madurado en Europa durante la baja Edad Media y culminaron en el Renacimiento. Las sociedades coloniales, aunque sometidas a la dependencia de la metrópolis, fueron por ello a su manera sociedades occidentales. La ciudad hispanoamericana constituye en este sentido una variante de la ciudad occidental y en ella pueden reconocerse muchos de los rasgos descritos por Weber en su obra. Aun así, la transposición de las categorías urbanas europeas a América debe ser matizada, ya que no sólo existe un desfase de varios siglos entre los procesos descritos por Weber y el desarrollo de las ciudades al otro lado del Atlántico. Su estratificación interna fue asimismo cualitativamente distinta de la europea. El estudio comparado de los procesos de urbanización en el Viejo y en el Nuevo Mundo nos permite comprender mejor las características propias de la historia social y política hispanoamericana y sus vínculos, similitudes y diferencias con la historia europea. 

La territorialidad, entendida como espacialidad política, no es una dimensión meramente física, sino una producción social: el vínculo entre espacio, historia y poder. La territorialidad política del mundo hispánico ha sido en este sentido eminentemente urbana. Uno de los rasgos más característicos de su tradición política radica en su íntima conexión con la ciudad. El sujeto político hispano lo ha sido históricamente en su condición de sujeto urbanizado, un rasgo que alcanzó su pleno significado en la empresa americana. Desde el municipium romano hasta los modernos movimientos populistas, la condición urbana ha marcado el nomos territorial de las sociedades hispanas. En este texto se ofrece una mirada histórica de largo recorrido sobre el cambiante papel de la ciudad en la tradición política hispanoamericana: sus ritos y pautas fundacionales, la función de sus órganos de gobierno durante el período colonial, su contribución a la formación de las naciones y su papel como escenario de los movimientos de masas del siglo XX.